Una noche estaba mirando el partido de fútbol del Real Madrid y me impresionó el entusiasmo y el orgullo que tienen los Madrileños por su equipo. Pero, cuando pregunté a mi amigo español cuántos jugadores del equipo eran madrileños y cuántos eran extranjeros, me respondí que la gran parte son extranjeros importados. Por eso me pregunto, "Que tiene que ver Real Madrid con los madrileños si los jugadores, en su mayoría, no son madrileños?" La gente en el estadio y mirando el partido en sus casas o en bars obviamente sienten una conexión con el equipo porque gritan, lloran, bailan, y dan puñetazos con los acontecimientos buenos y malos del partido. Pero yo no puedo entenderlo porque la gente no conocen a los jugadores personalmente. ¡Los jugadores no son de su barrio, ni su ciudad, ni, en muchos casos, su país! Los jugadores no se preocupan de la vida diaria de los madrileños y solamente lleven los colores del real Madrid porque son pagados por hacerlo. Es un negocio puro y nada más y la única cosa que Real Madrid comparte con la ciudad es el nombre, por casualidad. Podría ser el equipo de cualquier otra ciudad. Como dice Juliet, "¿Qué hay en un apellido?" Nada.